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INTERNA EN EL GOBIERNO

Caputo intenta recomponer poder político tras quedar relegado en las negociaciones clave

La creación de una mesa política encabezada por Milei, los cambios en el Presupuesto y la polémica por el IPC del INDEC debilitaron la centralidad del ministro de Economía, que ahora busca recuperar protagonismo.

PorTendencia de noticias
14 feb, 2026 09:21 a. m. Actualizado: 14 feb, 2026 09:21 a. m. AR
Caputo intenta recomponer poder político tras quedar relegado en las negociaciones clave

Noticias Argentinas difundió que la creación de una mesa política impulsada por el presidente Javier Milei, desde la cual se negocian las principales leyes del oficialismo, habría dejado en una posición incómoda al ministro de Economía, Luis Caputo, quien perdió margen de influencia en definiciones estratégicas del Gobierno.



Entre los puntos que el titular del Palacio de Hacienda no logró incluir se encuentra la baja del impuesto a las Ganancias para las sociedades, así como el reclamo de grandes empresas que buscaban eliminar el aporte obligatorio a las cámaras empresarias.



Caputo también atravesó una semana compleja tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), cuando estaba todo preparado para publicar una nueva versión del índice de precios al consumidor y el Ministerio de Economía decidió frenar su difusión. A ese episodio se sumó el repunte de la inflación de enero, que alcanzó el 2,9%, un dato que generó ruido político y económico.



En este contexto, el economista Juan Carlos de Pablo, cercano al Presidente, calificó como un error la marcha atrás con el nuevo IPC y advirtió que la inflación continúa ubicándose por encima del 2% mensual. Según sostuvo, el Gobierno debería concentrar su atención en ese frente, al tratarse de un fenómeno que incomoda, aunque no genera desesperación.



Al analizar la dinámica de precios, De Pablo remarcó que las subas persisten aun con un dólar oficial estable o en baja, y cuestionó tanto a quienes promueven una devaluación como a quienes la descartan sin explicar esa aparente contradicción.



Otro foco de tensión fue el capítulo 11 del Presupuesto, que finalmente debió ser modificado y que incluía propuestas centrales del Ministerio de Economía. Entre ellas figuraban la derogación de la Ley de Financiamiento Universitario y de la Emergencia en Discapacidad, así como una reconfiguración de los subsidios energéticos, la eliminación de la denominada Zona Fría en el gas y la quita de la movilidad de las asignaciones familiares.



En la versión rechazada, el Congreso impidió derogar tanto la Ley de Financiamiento Universitario como la Emergencia en Discapacidad, normas que ya habían sido ratificadas tras vetos previos del Poder Ejecutivo. En materia energética, el proyecto apuntaba a eliminar la ampliación de la Ley de Zona Fría de 2021, lo que habría reducido los subsidios al gas en localidades de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, limitándolos exclusivamente a la Patagonia y la Puna.



En cuanto a las asignaciones familiares, la iniciativa proponía eliminar la movilidad automática y dejar su actualización a discreción del Poder Ejecutivo. Además, se incluían mecanismos para compensar deudas de las empresas distribuidoras eléctricas con CAMMESA.



Caputo volvió a quedar en el centro de la escena por la salida de Lavagna del INDEC, y debió salir a asegurar que no existe nada que ocultar en materia estadística. Según explicó, el esquema diseñado por la gestión anterior se apoyaba en la Encuesta Nacional de Gastos e Ingresos de los Hogares (ENGHo) de 2017/2018, un insumo que el actual Gobierno considera obsoleto para los objetivos de su programa económico.



Desde el Ministerio de Economía sostienen que aplicar una canasta basada en datos de hace siete años sería contraproducente. En ese sentido, Caputo argumentó que la ENGHo utilizada correspondía a 2018 y que, desde entonces, ocurrieron hechos determinantes como la pandemia, que alteraron de forma profunda los patrones de consumo. Bajo esa lógica, afirmó que los hábitos actuales difieren más de los de 2018 que los de ese año respecto de los de 2004.



Ante este diagnóstico, el funcionario anunció que la decisión oficial es realizar un nuevo relevamiento desde cero que refleje la realidad económica de la pospandemia antes de modificar el índice de inflación. La estrategia de la Casa Rosada apunta a mantener las reglas actuales para evitar cualquier sospecha de manipulación estadística en pleno proceso de desinflación.



En paralelo, continúan las repercusiones por recientes declaraciones de Caputo vinculadas a los costos de la indumentaria nacional, que sumaron otro frente de debate en un escenario político y económico cada vez más exigente para el ministro.

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